Un poco de historia
Hace un
siglo, Elie Metchnikoff (científico ruso, premio Nobel, y profesor del
Instituto Pasteur en Paris) postuló que las bacterias ácido lácticas ofrecían beneficios a la salud que llevaban a la longevidad. Sugirió que la
“autointoxicación intestinal” y el envejecimiento resultante podrían suprimirse
modificando la microbiota intestinal y utilizando microbios útiles para
sustituir a los microbios proteolíticos como Clostridium — productores
de sustancias tóxicas que surgen de la digestión de proteínas, entre las que se
encuentran fenoles, indoles, y amoníaco; Desarrolló entonces una dieta con
leche fermentada por la bacteria, a la que denominó “bacilo búlgaro.”
OK, Y ENTONCES....QUE SON?
Prebióticos: Son sustancias
alimenticias que no pueden o son mal digeridas por las enzimas humanas y que nutren a un grupo selecto
de microorganismos que pueblan el intestino. Favorecen la multiplicación de las
bacterias beneficiosas más que de las perjudiciales. La oligofructosa
prebiótica (OF) está presente naturalmente en muchos alimentos como trigo,
cebollas, bananas, miel, ajo, y puerro. La
OF también se puede aislar de la raíz
de achicoria o se la puede sintetizar enzimáticamente a partir de la sacarosa.
La
fermentación de OF en el colon da lugar a un gran número de efectos
fisiológicos, incluyendo:
• Aumento
del número de bifidobacterias en el colon
• Aumento
de la absorción de calcio
• Aumento
del peso fecal
• Acortamiento
de la duración del tránsito gastrointestinal
• Posiblemente,
reduciendo los niveles de lípidos en sangre.
Probióticos: microorganismos vivos que,
al administrarse en cantidades adecuadas, confieren un beneficio a la salud del
huésped. Las especies de Lactobacillus y Bifidobacterium son las
usadas más comúnmente como probióticos.
El 70% de
la inmunidad del ser humano depende de
la interacción de estos microorganismos con el ambiente intestinal.
Los
probióticos están destinados a ayudar a la microbiota intestinal que se aloja
en el organismo naturalmente. En general, la evidencia clínica más fuerte a
favor de los probióticos está relacionada con su uso en mejorar la salud del intestino y
estimular la función inmunitaria.
El
intestino contiene una abundante flora — 100.000 mil millones de bacterias,
ubicados fundamentalmente en el colon y que comprenden cientos de especies de
bacterias.
Los probióticos afectan el ecosistema
intestinal estimulando los mecanismos inmunitarios de la mucosa y estimulando
los mecanismos no inmunitarios a través de un antagonismo/competencia con los
patógenos potenciales. Se piensa que estos fenómenos median la mayoría de los
efectos beneficiosos, incluyendo la reducción de la incidencia y gravedad de la
diarrea, que es uno de los usos más ampliamente reconocidos para los
probióticos. Los probióticos reducen el riesgo de cáncer de colon en modelos
animales, probablemente porque suprimen la actividad de ciertas enzimas
bacterianas que pueden aumentar los niveles de procarcinógenos.
Y CUALES SON SUS BENEFICIOS?
Pues bien, estos son algunos beneficios del consumo regular de Probióticos:
- Mejoramiento de la nutrición humana
- Prevención y tratamiento de las infecciones gastrointestinales.
- Prevención y tratamiento de la diarrea causada por los antibióticos.
- Promoción de la salud oral (compite con las bacterias que causan la caries)
- Coadyudante en el tratamiento contra Helicobacter pylori (bacteria causante de la gastritis).
- Restablecimiento en casos de síndrome de colon irritable.
- Modulación de la inmunidad en la mucosa y sistémica.
- Mejoramiento en casos de colitis inflamatoria y enfermedad inflamatoria del intestino.
- Mantienen una barrera en la pared intestinal hermética e impedir que la bacterias perjudiciales invadan al ser humano




