La nutracéutica es un término relativamente nuevo que
se utiliza para definir todos aquellos compuestos o sustancias naturales que
tienen acción terapéutica. Es decir, se trata de una fusión de la palabra nutrición con terapéutica.
Conociendo de qué se trata,
podríamos decir que un nutracéutico puede ser un suplemento o complemento dietético
natural que se presenta en cápsulas o píldoras una sustancia Bioactiva (componentes que tienen una actividad biológica
dentro del organismo, que se traduce
en beneficios para la salud ) concentrada presente usualmente en los alimentos
y que, tomada en dosis superior a la
existente en esos alimentos, tiene un efecto favorable sobre la salud, mayor que
el que podría tener el alimento normal.
Por tanto, se diferencian de los
medicamentos en que éstos últimos no tienen un
origen biológico natural, y se diferencian de los extractos e infusiones
de hierbas y similares en la
concentración de sus componentes y en que éstos últimos no tienen por qué tener una acción terapéutica.
También existe el término “alimento funcional” y muchos
son los que utilizan de manera similar el término “nutracéutico”, no obstante,
un alimento funcional beneficia la salud sin
curar enfermedades; por ejemplo existen
testimonios que afirmar que ciertos alimentos reducen el colesterol debido a su
contenido en fibra o fitoesteroles que disminuyen su absorción en el organismo.
La confusión de la población
general respecto a los otros términos es
muy grande. Un alimento funcional, según
la IFIC (Consejo Internacional de Información sobre Alimentos) son aquellos que, aparte de su
papel nutritivo básico desde el punto de
vista material y energético, son capaces de proporcionar un beneficio
para la salud.
Así sucede con los tomates,
cuyo contenido en licopeno reduce el riesgo del cáncer de próstata, con muchos pescados, cuyo
contenido en ácidos omega-3 reduce el riesgo
de enfermedades cardiovasculares, o con las frutas y verduras, cuyos flavonoides neutralizan los radicales libres
oxidantes.
Información obtenida
de una publicación CIENCIA Y SALUD de la
Universidad de Murcia-España
Cabe aclarar que lo
principal es prevenir y evitar el
desarrollo de enfermedades, llevar una dieta sana y una vida activa es la mejor
medicina. Pero cuando la patología ya está en nosotros, la alimentación, así
como la actividad física, son recursos que ayudan a mejorar el curso de la
afección y su tratamiento.




No hay comentarios:
Publicar un comentario